¡Buen día, mis ratones jugones! Espero que estéis muy bien 😊
En la sección mensual de juegos y videojuegos, volvemos una vez más a los escape room virtuales, cerrando el ciclo que empezamos con otros títulos de la saga Escape Memoirs. Espero que los hayáis disfrutado tanto como yo hasta ahora.
En esta ocasión, solo os adelanto una cosa: ha sido, sin duda, el más difícil de todos. ¿Queréis saber más? ¡Pues seguid leyendo! 👀✨

SINOPSIS
A veces, los planes no salen como uno espera… y si tu negocio son los robos a gran escala (o aspiras a entrar en ese mundillo), cada error puede salir caro.
Tras un contratiempo, tus superiores te envían de vuelta a la casa franca de la organización para recuperar la información necesaria y completar el encargo. Pero, por supuesto, nada es tan sencillo como parece: la casa está repleta de sistemas de seguridad diseñados para evitar miradas indiscretas.
Esta es tu prueba de fuego. ¿Serás capaz de salir con todo lo necesario antes de que alguien más descubra lo que está pasando?
RESEÑA
⭐⭐⭐ (3/5)

Como ya adelantaba al inicio, esta entrega de la saga ha sido, sin lugar a dudas, la más exigente… y en algunos momentos incluso algo tediosa.

Ojo, eso no significa que no me gusten estos juegos —porque me gustan, y mucho—. Siendo justos, 0 Deer Soft sabe crear escape rooms virtuales sólidos, entretenidos y con ambientaciones muy cuidadas, normalmente situadas en distintos puntos del siglo XX.

Sin embargo, si tuviera que elegir entre sus dos colecciones principales, Escape Memoirs y First Class Escape, probablemente me quedaría con esta última (de la que, por cierto, espero traeros pronto otra reseña 😉).

En general, los juegos de Escape Memoirs me han resultado más complicados, pero Safe House lleva esa dificultad un paso más allá. En algunos momentos, ni siquiera jugando en cooperativo éramos capaces de resolver ciertos puzzles.

Recuerdo especialmente el del buzón: llegamos a sospechar que había un bug porque no conseguíamos avanzar. Al final, lo resolvimos tirando de lo que parecía casi un exploit… y, aunque funcionó, nos dejó un sabor algo agridulce.

Además, este título es más largo que otros de la saga. Por un lado, eso puede parecer positivo —más horas de juego—, pero por otro, cuando un puzzle se alarga durante más de una hora, la experiencia puede volverse frustrante e incluso agotadora.

Como punto a favor, diría que no abusa tanto de los clásicos rompecabezas de “apunta todo en papel”, algo bastante habitual en los juegos del estudio. Aun así, la dificultad general está claramente por encima de la media.

Eso sí, si sois jugadores curtidos en este tipo de experiencias y os encanta enfrentaros a retos complicados, adelante: probablemente lo vais a disfrutar mucho. Y si además lo jugáis en compañía, con ese caos divertido de risas, piques y estrategias compartidas, la experiencia mejora muchísimo. Al final, como siempre, hay entregas mejores que otras… pero el conjunto sigue siendo muy recomendable.
Y esto es todo por mi parte, de momento 😊 Recordad seguir el blog a través de los botones de la derecha y también mis redes sociales. Y, por supuesto, no olvidéis darle a la estrellita si os ha gustado la entrada 💛 ¡Os quiero, ratones! 🐭🎮✨


